Recuerdo que cuando era niña, lo mejor del año obviamente eran las vacaciones de verano. Claro, es que no tenía que ir al colegio, pero sobretodo, no tenía que usar uniforme!!!! Era la época en que podía ponerme lo que se me ocurriera, incluso disfrazarme si me daba la gana. Todo estaba permitido.
Por eso ahora, cuando veo a los niños en la calle en estos días me alegro mucho por ellos. Entiendo lo libres que deben sentirse, y me encanta cuando además se visten muy cool. Es parte de cómo cada vez se interesan más por la moda, y en tener estilo propio.


