Siempre me ha costado botar ropa. Una cosa es regalarla o donarla, pero me es difícil tirar ropa a la basura, porque de alguna manera pienso que no pertenece ahí. Es decir, tal vez tenga un agujero en alguna parte y ya no se pueda usar para vestir, pero el resto sigue siendo tela completamente utilizable para otras cosas, como este proyecto para transformar un pantalón que ya no usen en un bowl! (más…)
