
Si sienten que viven en una ciudad gris, y que cada vez menos ven naturaleza, no sirve de nada culpar a nuestros antepasados. Los errores que cometieron al talar los bosques que nos rodeaban, o al contaminar con químicos el agua que utilizamos, tienen efectos nefastos hasta el día de hoy, pero en vez de lamentarnos, debemos tomar consciencia de este mal, y hacer algo al respecto. (más…)