Ahora que se acerca la primavera a pasos agigantados, y han habido exquisitos días de sol, me han dado ganas de salir a andar en bicicleta. El problema es que no tengo una, y quedé algo traumatizada luego de que hace un par de años me robaran la bicicleta que dejé encadenada a un árbol, sin contar que últimamente a mis cercanos también les ha pasado algo similar.
