La Ciudad de México y sus monumentos

by Benetton Blogger on: Enero 24th, 2013

Un día decidimos salir a caminar. Sin ánimo de ser exhaustivos, porque los monumentos abundan en la llamada Ciudad de los Palacios, realizamos un agradable -y un poco largo, también- paseo a pie deteniéndonos a fotografiar algunos de los otros monumentos representativos del paisaje urbano de la ciudad de México. Empezamos en el Altar a la Patria o (todo por aquí suele tener más de un nombre) el mejor conocido como Monumento a los Niños Héroes. Ahí aprovechamos para comer algodones de azúcar y chicharrones con salsa picante, al fin y al cabo estábamos dentro del bosque de Chapultepec.

Salimos de Chapultepec y empezamos a caminar por Paseo de la Reforma, la avenida donde todas las cosas suceden. Nuestra primera parada fue en la fuente de La Diana Cazadora y un poco más adelante, en el Monumento a la Independencia que es, sin duda, el monumento icónico de la Ciudad de México. “El Ángel”, como le llaman los habitantes de la ciudad, es la victoria alada que sostiene una corona de laurel manteniendo el equilibrio sobre una bella columna. Es sorprendente su parecido con la Siegessäule de Berlín, por cierto.

Tras otro largo rato de caminata llegamos al cruce de Reforma con Insurgentes -a la sazón uno de los cruces más famosos de esta ciudad inmensa, debido a la importancia de ambas avenidas-. Ahí nos detuvimos a fotografiar a Cuauhtémoc, el último emperador Azteca.

A la izquierda, el monumento de Reforma e Insurgentes. A la derecha, un busto del mismo Cuauhtémoc que se encuentra en el zócalo.

Seguimos hacia el centro de la ciudad y en la Alameda nos detuvimos frente a la gran construcción de mármol blanco que es el Hemiciclo a Juárez, admiramos su estilo neoclásico y vimos niños montando gozosamente a los frios leones de mármol de Carrara. Después, ya caminando hacia el Zócalo vimos una placa con el rey poeta: Nezahualcóyotl.

Decidimos terminar el paseo en la Plaza Tolsá, afuera del Museo Nacional de Arte. Ahí nos sentamos, un poquito cansados, a la sombra de Carlos IV de España.

A la izquierda, la Diana Cazadora, a la derecha, Carlos IV

Si un día estás por ahí, puedes visitar el Palacio de Correos (que ya fotografiamos una vez), puedes entrar al Munal o sentarte a comer en la terraza del restorán de comida mexicana Los Girasoles. Opciones hay. No olvides unos zapatos cómodos y suficientes baterías para la cámara fotográfica.

Fotos por Héctor Barrera.

 
 

leave your comment