Cuando se trata de internet y niños, hay que pensar muy bien dónde y cómo dejarlos solos. No es que internet “sea malo” pero no dejarías a tu niño de 10 años en una ciudad desconocida con una tarjeta de crédito y sin ninguna atención ¿o si? Lo mismo con internet: hay que buscar los sitios adecuados y, de preferencia, enriquecedores.




