Entre Diamanda y Russian Red. Cap. 3

by aminta on: Octubre 18th, 2012

Existen algunos discos que son como tatuajes, objetos preciosos que se trasladan a la piel para quedarse allí hasta el día en que la carne desaparece… eso es para mí Sons-Nús. Recuerdo la presentación en la antigua sede de la LAPIEZA International Contemporary Relational Art Series, aquella pequeña sala que se abría como una herida de guerra en el número 15 de c/La Palma, -hoy ocupado por un negocio de cuyo nombre prefiero no recordar-, corría diciembre del 2010. El disco era el resultado de un proyecto entre la cantante, performer y poeta Maite Dono, y el contrabajista de jazz Baldo Martínez, en colaboración con TOMOTO y HECTRUSO, autores de las piezas de arte que arropan el disco.

Muestra del trabajo de TOMOTO y HECTRUSO incluido en el disco

Han pasado dos años…, si os cuento esto es porque pronto saldrá el nuevo libro de Maite Dono, Sobras (El Gaviero Ediciones), y porque sigo pensando que encontrar una propuesta como Sons-Nús, -en la era de Spotify, iTunes y las descargas masivas (legales o ilegales)-, es como identificar un extraño fruto que sobrevive en medio del supermercado de cultura “fast-food”. No se trata del típico CD con su librito de notas y fotos, el disco en sí es una pieza de colección, como un LP conceptual o un “libro de artista”. Sons-Nús, el proyecto y el disco, consiguen la comunión entre poesía sonora contemporánea, música popular gallega, y casi me atrevo a decir “post-jazz”. La puesta en escena de Maite y Baldo, como la estética de TOMOTO y HECTRUSO, conlleva una visión expandida de lo cotidiano. Las fotografías de vegetales creadas por HECTRUSO, intervenidas por dibujos de TOMOTO, construyen una visión autónoma de algo que podría ser completamente trivial. Los vegetales se convierten en texturas y estructuras híbridas, como la música gallega pensada a través del “postjazz”. Pienso en “Bradada” o “Ut”, por ejemplo (tracks 5 y 8 del disco), donde  la voz y el contrabajo exploran regiones extremas, desvelando no solo la piel desnuda del sonido, sino las entrañas y sus huesos. Comparto memoria audiovisual de la presentación en LAPIEZA, para que os hagáis una idea: “Sons-Nús en LAPIEZA”.

Fotografía cortesía de LAPIEZA

Sons-Nús coincide con aquella afirmación de Patti Smith en su Babel, “el arte es cometido por la codicia del arquitecto, la lujuria de una mujer y el ojo de un niño.” Os invito a compartir la experiencia.

Escrito por Susan Campos Fonseca de INSPIRIART .
Cap. 1  / Cap. 2 
Editora blog españa : Aminta
 
 

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